Cuando una persona fallece sin testamento, es necesario determinar quiénes son sus herederos conforme a la ley. Este trámite permite identificar a las personas que tienen derecho a suceder y su participación en la herencia. Reunir correctamente la documentación y acreditar el parentesco es fundamental para evitar retrasos.

¿Cuándo es necesaria la declaración de herederos?
La declaración de herederos abintestato se tramita cuando el fallecido no ha otorgado testamento. En estos casos, el procedimiento se realiza ante notario y sirve para determinar quiénes son los familiares llamados a la herencia y en qué proporción.
1. Comprobar si existe testamento
El primer paso es solicitar el certificado de defunción y, una vez transcurrido el plazo correspondiente, obtener el certificado de últimas voluntades. Permite saber si el fallecido hizo testamento y ante qué notario. Si existe un testamento válido, normalmente no será necesario iniciar un expediente de sucesión intestada.
2. Reunir la documentación
Para iniciar el expediente será necesario acreditar tanto la identidad del fallecido como el vínculo familiar con quienes consideran que son sus herederos. Habitualmente se solicita:
- Certificado de defunción.
- Certificado de últimas voluntades.
- DNI o documento identificativo del fallecido, cuando proceda.
- Libro de Familia, certificados de nacimiento, matrimonio o documentación equivalente que permita acreditar el parentesco.
- Datos y documentación de las personas que puedan tener derechos sucesorios.
- Dos testigos que conozcan a la familia y puedan confirmar las circunstancias familiares, sin tener interés directo en la sucesión.
El notario puede solicitar documentación adicional para acreditar la relación familiar.
¿Qué ocurre después ante el notario?
Presentada la documentación, el notario tramita el acta de notoriedad y realiza las comprobaciones necesarias. Después se formaliza el acta correspondiente, que permitirá continuar con la aceptación y adjudicación de bienes.
Es importante recordar que este trámite no equivale a aceptar la herencia. Son cuestiones diferentes: primero se determina quién tiene la condición de heredero y, posteriormente, cada interesado deberá valorar si acepta o renuncia y cómo se realizará el reparto.
¿Cómo puedo ayudarte?
Como abogada, puedo acompañarte durante todo el procedimiento para que no tengas que enfrentarte solo a la burocracia. Puedo revisar tu situación familiar, comprobar qué documentación necesitas, ayudarte a localizar y preparar certificados, estudiar si existe testamento y coordinar la preparación del expediente ante notaría.
También puedo asesorarte sobre aceptación o renuncia, inventario de bienes y deudas, adjudicación y obligaciones fiscales, para que tomes decisiones con toda la información. Cada sucesión tiene sus particularidades y un asesoramiento jurídico previo puede ayudarte a evitar errores.